Rodolfo Montero defendió la medida y negó que el objetivo fuera liberar espacio para salud mental. La decisión ya genera debate en Rivadavia.

El Gobierno de Mendoza cerró la maternidad del Hospital Carlos Saporiti de Rivadavia y el ministro de Salud provincial, Rodolfo Montero, salió a justificar la medida en una entrevista radial. Según explicó, el cierre responde a la necesidad de garantizar mejores condiciones de atención para las embarazadas, no a un reordenamiento del espacio físico del hospital.
Montero habló en el programa Palabras Cruzadas de LVDiez y fue directo al desmentir la versión que circulaba: que el cierre buscaba liberar camas para ampliar el área de salud mental. El ministro lo descartó de plano y puso el foco en la seguridad de las pacientes obstétricas como argumento central de la decisión.
Desde el Ministerio de Salud sostienen que concentrar los partos en establecimientos con mayor capacidad y equipamiento reduce los riesgos para las madres y los recién nacidos. La lógica detrás del cierre sería la de la centralización de la atención de alta complejidad, una tendencia que en los últimos años aplicaron varias provincias argentinas para optimizar recursos humanos y técnicos.
Rivadavia es un municipio del este mendocino con una población que supera los 55.000 habitantes. El Saporiti es el principal hospital de la zona y su maternidad funcionaba como referencia para los partos de toda esa región. El cierre implica que las embarazadas de Rivadavia y alrededores deberán trasladarse a otros centros, lo que ya encendió las alarmas entre vecinos y profesionales de la salud locales.
La hipótesis que Montero salió a refutar giraba en torno a la expansión del área de salud mental dentro del mismo hospital. Esa lectura había tomado fuerza en medios y redes sociales de la región antes de que el ministro diera su versión oficial. Al negarla, el funcionario intentó cortar una polémica que podía escalar si quedaba la imagen de que se le quitaba espacio a obstetricia para dárselo a otra área.
El debate sobre el cierre no es solo sanitario: también tiene una dimensión política. En municipios del interior provincial, la presencia de una maternidad en el hospital local es parte de la identidad del servicio público de salud. Cerrarla, aunque sea con argumentos técnicos, genera resistencia inmediata en la comunidad.
Lo que queda por definir es cómo se garantizará el traslado de las embarazadas cuando el tiempo sea un factor crítico, y qué hospital absorberá la demanda que hoy atendía el Saporiti. Esas respuestas, por ahora, no aparecieron en las declaraciones de Montero y son las que el sistema de salud de Rivadavia todavía espera.
Fuente: El Sol
¿Por qué cerraron la maternidad del Hospital Saporiti de Rivadavia?
El ministro de Salud de Mendoza, Rodolfo Montero, explicó que el cierre busca garantizar mejores condiciones de atención para las embarazadas, concentrando los partos en establecimientos con mayor capacidad.
¿Es cierto que el espacio se usará para ampliar salud mental?
No, según Montero. El ministro desmintió esa versión y aclaró que el objetivo del cierre no está vinculado a liberar espacio para el área de salud mental dentro del hospital.
¿Adónde deberán ir las embarazadas de Rivadavia ahora?
El Gobierno provincial no especificó aún qué hospital absorberá la demanda. Las pacientes de Rivadavia y la zona deberán trasladarse a otros centros de atención obstétrica, aunque los detalles operativos no fueron informados.

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