La mora crediticia en menores de 25 años trepó al 40% en la ciudad cordobesa. El dato surge de un relevamiento local sobre el sistema financiero informal y bancario.

En Río Cuarto, la tasa de mora entre los jóvenes de hasta 25 años se acerca al 40%, una cifra que preocupa a entidades financieras y analistas del mercado crediticio local. El fenómeno refleja la dificultad de ese segmento etario para sostener compromisos de pago en un contexto de salarios bajos, empleo informal y acceso restringido a productos financieros adecuados a su capacidad de ingreso.
Los datos corresponden a relevamientos realizados en el circuito financiero de la ciudad cordobesa, que incluyen tanto créditos bancarios como financiamiento de entidades de menor escala. La franja de 18 a 25 años concentra una proporción desproporcionada de incumplimientos respecto de su peso relativo en la cartera total de deudores.
Los especialistas apuntan a varios factores combinados. La inserción laboral precaria —con predominio de changas, trabajos en negro y empleos de tiempo parcial— limita la capacidad de generar ingresos regulares. A eso se suma el acceso a crédito a través de aplicaciones y financieras que otorgan préstamos con pocos requisitos, lo que lleva a muchos jóvenes a endeudarse sin evaluar su real capacidad de repago.
Otro elemento que los analistas destacan es la falta de educación financiera formal. Muchos tomadores de crédito en ese rango etario desconocen el impacto de los intereses punitorios o las consecuencias de figurar en registros de deudores, lo que agrava el ciclo de endeudamiento una vez que comienza el incumplimiento.
Una mora cercana al 40% en un segmento específico genera señales de alerta para el sistema crediticio regional. Las entidades tienden a responder con criterios de otorgamiento más restrictivos, lo que termina excluyendo del crédito formal a quienes más lo necesitan y empujándolos hacia el financiamiento informal, con tasas más altas y menor protección legal.
Para Río Cuarto, que es el segundo centro urbano más importante de Córdoba, este nivel de incumplimiento también tiene impacto en el consumo local. Los jóvenes que caen en mora reducen su capacidad de gasto y quedan al margen del sistema bancario durante períodos prolongados, lo que frena su integración económica.
El dato abre un debate sobre si el problema es de demanda —jóvenes que no pueden pagar— o de oferta —productos financieros mal diseñados para ese perfil de usuario—. Mientras no se aborden ambos ángulos de manera simultánea, la tendencia difícilmente se revierta.
Fuente: Puntal
¿Qué significa que la mora roza el 40% en jóvenes de Río Cuarto?
Significa que aproximadamente 4 de cada 10 jóvenes de hasta 25 años con algún tipo de deuda en la ciudad no están cumpliendo con sus pagos en tiempo y forma.
¿Qué consecuencias tiene para un joven caer en mora?
Puede quedar registrado en bases de datos de deudores, perder acceso al crédito formal, enfrentar intereses punitorios adicionales y quedar limitado para realizar operaciones bancarias básicas.
¿Por qué los jóvenes tienen mayor tasa de mora que otros grupos etarios?
Combinan mayor informalidad laboral, ingresos más bajos e irregulares, y menor experiencia en la gestión de deudas. Además, acceden con más frecuencia a créditos de entidades con requisitos mínimos pero tasas elevadas.

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