Quince naciones acordaron en Milwaukee frenar la sobrecapacidad manufacturera global. Sin nombrarlo, el documento apunta al modelo industrial chino y sus subsidios estatales.

Durante una reunión del G20 celebrada la semana pasada en Milwaukee, Estados Unidos, Argentina se sumó a una declaración conjunta de 15 países que cuestiona la 'producción excesiva' en sectores manufactureros clave. El texto señala que las políticas estatales que sostienen una oferta industrial por encima de la demanda global generan distorsiones en precios, inversiones e industrias locales, aunque sin mencionar ningún país por nombre.
Junto a Argentina firmaron representantes de Comercio de Australia, Canadá, la Unión Europea, Francia, Alemania, India, Italia, Japón, Corea del Sur, México, Polonia, Turquía, Reino Unido y Estados Unidos. La señal política es clara: el agrupamiento reúne a las principales economías occidentales y a aliados estratégicos de Asia que compiten directamente con la industria china.
Aunque China no aparece en el documento, la discusión gira en torno a su modelo de expansión industrial con fuerte respaldo estatal. Los sectores que más preocupan a los firmantes son los autos eléctricos, baterías, productos químicos, semiconductores básicos y paneles solares, áreas donde las exportaciones chinas crecieron de forma acelerada en los últimos años.
El debate no es nuevo: el G20 ya planteó en 2016 el problema de los subsidios estatales y su impacto en la competencia global. Lo que cambia ahora es el nivel de coordinación que buscan los firmantes y la escala de los sectores involucrados.
Los países firmantes acordaron crear plataformas sectoriales para intercambiar información y evaluar respuestas coordinadas. Tienen plazo hasta diciembre de 2026 para definir los mecanismos de trabajo y analizar posibles acciones concretas. La lógica detrás del acuerdo es que el exceso de capacidad instalada puede desplazar producción local, destruir empleos y profundizar la dependencia comercial de las economías que no subsidian sus industrias.
En paralelo, Argentina, Estados Unidos y México firmaron una segunda declaración, esta vez orientada a combatir el trabajo forzoso en las cadenas globales de suministro. Los tres países reclamaron controles más estrictos sobre bienes fabricados bajo esas condiciones y propusieron que la Organización Mundial del Comercio avance en mecanismos de cooperación para bloquear su ingreso a los mercados internacionales.
Con ambas firmas, Argentina alineó su posición comercial con el bloque occidental en dos frentes simultáneos: la competencia desleal por sobreoferta y las condiciones laborales en la producción global. El resultado concreto de estos compromisos dependerá de lo que los países acuerden antes del plazo fijado para fines de 2026.
Fuente: Río Negro
¿Qué países firmaron la declaración contra la producción excesiva en el G20?
Argentina, Australia, Canadá, la Unión Europea, Francia, Alemania, India, Italia, Japón, Corea del Sur, México, Polonia, Turquía, Reino Unido y Estados Unidos.
¿Por qué el documento apunta a China si no la menciona?
Los sectores identificados como problemáticos, como autos eléctricos, baterías y paneles solares, son áreas donde China expandió fuertemente su producción con subsidios estatales, lo que genera competencia desigual para las industrias de los países firmantes.
¿Qué compromisos concretos asumieron los países firmantes?
Acordaron crear plataformas sectoriales de intercambio de información y evaluar medidas coordinadas. Tienen hasta diciembre de 2026 para definir los mecanismos de trabajo.

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