Condenado a 11 años de prisión, un hombre deberá pagar $10 millones a cada una de sus hijas. Ambas lo habían denunciado por abuso sexual reiterado agravado por el vínculo.

El juez Aldo Saravia dictó una condena de 11 años de prisión efectiva contra un hombre hallado penalmente responsable de abusar sexualmente de sus dos hijas durante un período prolongado. La pena se cumplirá bajo modalidad domiciliaria. Además de la condena penal, el magistrado hizo lugar a la demanda civil y ordenó el pago de $10.000.000 a cada una de las víctimas.
Los cargos incluyen abuso sexual gravemente ultrajante agravado por el vínculo respecto de una de las jóvenes, abuso sexual simple agravado por el vínculo respecto de la otra, e incumplimiento de los deberes de asistencia familiar. La investigación estuvo a cargo de la Unidad de Delitos Contra la Integridad Sexual (UDIS) y se abrió en diciembre de 2024, tras la denuncia que realizó la madre de una de las víctimas, quien entonces tenía 16 años.
La menor le contó a su madre que su padre la había abusado durante las visitas que realizaba los sábados a su domicilio. Según su relato, los hechos comenzaron cuando ella tenía entre 13 y 14 años: primero fueron besos y tocamientos mientras dormía, y con el tiempo las conductas se fueron agravando. Cuando intentaba resistirse, el acusado la amenazaba con hacerle lo mismo a una de sus hermanas. En al menos una ocasión, la joven logró frenar un avance escondiéndose debajo de una cama y advirtiéndole que iba a gritar.
Durante el juicio, la fiscalía acreditó que los abusos fueron reiterados y sistemáticos, y subrayó el uso de amenazas como mecanismo de silenciamiento. El vínculo paterno fue señalado como el factor que el acusado explotó para sostener la situación durante años.
Con el avance de la investigación, otra de las hijas del imputado también decidió romper el silencio. Contó que había sido abusada por su padre cuando tenía 15 años y vivía transitoriamente con él. Según declaró, guardó lo ocurrido durante años y solo se animó a hablar luego de enterarse de lo que había sufrido su hermana menor. Su testimonio amplió el cuadro probatorio y derivó en los cargos adicionales por abuso simple agravado por el vínculo.
La condena cierra un proceso que involucra a dos víctimas, abusos que se extendieron por varios años y un imputado que usó el rol de padre para sostener una situación de violencia sistemática. La reparación económica ordenada por la Justicia no implica que las sumas ya estén cobradas: esa etapa dependerá de la ejecución civil de la sentencia.
El fallo sienta un precedente en la aplicación simultánea de condena penal y reparación civil en casos de abuso intrafamiliar, aunque la modalidad domiciliaria de cumplimiento ya generó cuestionamientos en el entorno de las víctimas.
Fuente: Infórmate Salta
¿Por qué la condena se cumple en prisión domiciliaria si son 11 años?
El juez dispuso la modalidad domiciliaria dentro del marco legal vigente, que habilita esa forma de cumplimiento en determinados casos según las circunstancias del imputado y la evaluación judicial. No implica que la condena sea menor en tiempo.
¿Los $10 millones para cada víctima ya fueron pagados?
No. La sentencia civil ordena el pago, pero el cobro efectivo depende de la etapa de ejecución de la sentencia, en la que se determinan los mecanismos concretos para hacer efectiva la reparación.
¿Qué es la UDIS y qué rol tuvo en el caso?
La UDIS es la Unidad de Delitos Contra la Integridad Sexual, organismo especializado en investigar este tipo de delitos. Tomó la denuncia en diciembre de 2024 y condujo la investigación que derivó en la condena.

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