Un chico de ocho años escondido en el baúl de un auto avisó por teléfono a su abuela. Lo recuerda el ministro de Seguridad de entonces, Gianni Venier.

En la madrugada del 23 de octubre de 2016, Daniel Zalazar, de 30 años, mató a cuchillazos a Lorena Arias, a su tía Susana y a su abuela Sinda Vicenta, de 90, en una casa de calle Entre Ríos 1850, en el barrio Trapiche de Godoy Cruz, Mendoza. También atacó a un nene de once años y a una beba de siete meses. Zalazar era profesor de Taekwondo y estudiante de Medicina, y la crónica policial lo bautizó como El karateka. Diez años después, el caso sigue siendo uno de los más impactantes de la provincia.
Todo comenzó con una discusión. Lorena Arias le reclamaba a Zalazar que se hiciera cargo de la paternidad de su beba. Él vivía en un departamento de calle Infanta Mercedes, en San Martín, daba clases en un polideportivo de La Estanzuela y cursaba el cuarto año de Medicina en la Universidad de Mendoza. En la casa también estaban los otros dos hijos de Lorena, de once y ocho años. El más chico terminó siendo clave en la historia.
Según la reconstrucción, Zalazar mató a Lorena con un cuchillo Tramontina, y después a Susana y a Sinda, que descansaba en su cama. Al nene de once le cortó el cuello y apuñaló a la beba. Buscó al chico de ocho años y no lo encontró: se había escondido en el baúl de un auto estacionado en el garaje. Desde ahí llamó a su abuela y le dijo: "El Daniel se volvió loco, llamá a cinco ambulancias porque se volvió loco".
Antes de irse, Zalazar dejó el gas abierto para provocar una explosión. Tenía un corte en la mano y fue a un hospital, donde dijo que lo habían asaltado. Había tirado el cuchillo en un contenedor cercano a su departamento. En el hospital sospecharon enseguida y avisaron a la policía. Antes del mediodía ya estaba identificado como el autor de la masacre.

Los peritos de Científica y el fiscal Santiago Garay encontraron al llegar una hornalla encendida, una vela y sangre por todos lados. Entre Ríos es una calle corta, de una sola cuadra entre Neuquén y Bufano, donde los vecinos se conocen de toda la vida y casi nunca pasa nada. Ese contraste marcó la escena del crimen.
Gianni Venier, ministro de Seguridad de Mendoza en aquel momento, contó al Post cómo se enteró. Explicó que ante hechos muy graves o muy resonantes, el Comando Policial llama directamente al ministro. "Me acuerdo que fui yo directamente, creo que ni siquiera alcancé a ir al Ministerio, me fui de mi casa directamente", relató. En la casa vio "el piso ensangrentado, una cosa tremenda", y se retiró cuando empezaron a trabajar los especialistas.
Sobre la detención, Venier sostuvo que la investigación avanzó rápido en parte por los errores del asesino, ya que un psicópata no es necesariamente inteligente. Recordó que los hospitales tienen la obligación de denunciar elementos que puedan vincularse con hechos de violencia y que dan aviso a la guardia policial. Para él, el tipo de ataque apuntaba al entorno de las víctimas: "A la tarde misma, tomando dos declaraciones, ya te das cuenta que es él o alguien muy al lado de él".
Zalazar fue condenado a prisión perpetua en 2017. Pasó poco tiempo en el penal de Mendoza y no tuvo demasiados problemas, porque en general los presos no se meten con quienes saben artes marciales. Después fue trasladado a un penal en Santa Cruz, donde continúa cumpliendo la condena. En el décimo aniversario, la familia de las víctimas difundió un comunicado para recordar el caso.
Fuente: Mendoza Post
¿Qué pasó el 23 de octubre de 2016 en Trapiche?
Daniel Zalazar mató a Lorena Arias, a su tía Susana y a su abuela Sinda Vicenta en una casa de Godoy Cruz, e hirió gravemente a un nene de once años y a una beba de siete meses.
¿Cómo fue detenido Daniel Zalazar?
Fue a un hospital a atenderse un corte en la mano y dijo que lo habían asaltado. El personal sospechó y avisó a la policía, y antes del mediodía ya estaba identificado.
¿Qué condena recibió y dónde está?
Fue condenado a prisión perpetua en 2017. Estuvo brevemente en el penal de Mendoza y luego lo trasladaron a un penal de Santa Cruz.

Con el aval del fiscal Eduardo Taiano, el juez Marcelo Martínez de Giorgi cerró el expediente para los diez imputados. Ninguno había sido indagado, y la causa se archivará cuando la decisión quede firme.

Once investigados quedaron desvinculados por una resolución de 60 páginas. El juez Marcelo Martínez de Giorgi aceptó el pedido del fiscal Eduardo Taiano, aunque el fallo todavía puede apelarse.

Cinco detenidos hay en la causa por la docente desaparecida en Esquina. Adán, uno de sus hijos, cuestionó que la Fiscalía se cerró en la hipótesis del femicidio sin explicar el motivo.